CAMINANDO HACIA EL PERDÓN
Mi nombre es Raquel, soy madre de dos hijos: un joven de 12 y una niña de 11 años, conocí a Mary Rosy hace 7 años cuando desesperada por encontrar ayuda para mis hijos mi mamá vio en MaríaVisión su referencia, inicie terapia con ella para manejar la situación que vivía en ese momento y era el trabajar y sanar el abuso sexual que habían sufrido mis hijos, en aquel entonces de 4 y 3 años de edad, por parte de su padre. Ya llevaba tres abogados que me pedían dinero, pero que al iniciar el juicio, mi ex esposo los compraba y no me ayudaban, toque varias puertas pidiendo ayuda legal y psicológica y de todas solo tuve negligencia y me decían que era muy difícil mi caso y que me quedara callada o que aceptara que esas cosas sucedían.
Pero no podía quedarme callada y menos saber que mis hijos estaban en peligro así que seguí luchando y en el camino viví de muchas cosas en las que por mi ignorancia y mi búsqueda falsa me deje llevar, desde Reiki, Constelaciones Familiares, Yoga, Cartas, Chamanismo, charlatanes que decían que hacían sanaciones con productos y un sin fin de cosas que lo único que hacían era alejarme más de Dios y de su camino.
Aprendí que los TIEMPOS DE DIOS, NO SON MIS TIEMPOS, no se harían las cosas como yo quisiera ni en el tiempo que yo quisiera aún en lo legal, me fue abriendo las puertas y poniendo en mi camino personas buenas que verdaderamente me ayudaron y me guiaron, aprendí a tener paciencia y a aprender de un dolor y darle sentido, a enfocarme en lo más importante que era salir adelante y sacar a mis hijos sobre todo a mi hijo que fue el más afectado y que tuvo que estar medicado con antidepresivos por sus crisis de ansiedad en donde a los 5 años se arrancaba las uñas y tenia terrores nocturnos, que estuvo en terapia psicológica durante años al igual que mi hija.
Jamás les hable mal de su papá, pero tampoco bien, simplemente era un tema que algún día ellos estarían listos para enfrentarlo y del cual yo decía que me costaría mucho trabajo perdonarlo, tenia sentimientos encontrados y sufría al ver que mis hijos crecían sin una familia y sin un padre y con carencias económicas ya que nunca dio pensión alimenticia acordada por el juzgado y con ordenes penales, pero por lo menos el no los veía y ellos crecían tranquilos, fue un proceso muy duro, ser padre y madre a la vez, trabajar con ellos el enojo, la culpa, el miedo, convertir su dolor en un sentido para su vida sin resentimientos y sé que falta mucho, pero estos años fue creciendo Dios en sus corazones y ahora mi hijo ha crecido espiritualmente y ayuda a la catequista a preparar a los demás niños en su primera comunión y dice que su misión es ayudar a los demás y hablar de Dios y que a los niños que no tienen padre, decirles que no es así que su padre es el mejor del mundo porque es Dios
