Centro de Oración de la Misericordia de Jesús.

En el mes de septiembre de 1996 se reunieron las señoras Rebeca Gutiérrez y Emma Fernández. En esa reunión hablaron de la recuperación tan considerable que habían experimentado cada una en sus vidas al trabajar con los libros “Quiero ser Libre” y “Libre de Adicciones”. La experiencia tan liberadora y sanadora que vivieron les motivó a abrir el centro de oración en la ciudad de Guadalajara.
Recibieron la autorización de María Esther y Elia María Barnetche Pous (+) del Centro de Oración del Sagrado Corazón de la Ciudad de México
Se inició en la ciudad de Guadalajara con seminarios intensivos en los que se trabajaba con el libro y manual de trabajo “Quiero ser libre” de las doctoras Barnetche. Al término de los seminarios, se formaban grupos con la intención de dar seguimiento a las personas interesadas en seguir un proceso de sanación.
Después, con el permiso de el Excelentísimo Señor Obispo Don José Trinidad González Rodríguez se comenzó a impartir talleres semanales en la Parroquia de San Javier de las Colinas. Enseguida se fueron incorporando a otras parroquias, como son: Santa María de Guadalupe, San Ignacio de Loyola, Nuestra Señora de Montserrat, Radio María, entre otras.
En el año 2020 debido al covid dejamos de dar talleres presenciales. Fue en el año 2021 que comenzamos a dar talleres vía zoom. Y seguimos ofreciendo acompañamiento a las personas que necesiten un proceso más profundo de sanación.
MISIÓN
Somos un grupo de Laicos que conjuntamente buscamos la sanación integral de nuestra persona y nos hacemos responsables de nuestro proceso de crecimiento personal. Queremos llevar el amor sanador y la misericordia de Jesús a todas las personas con las que nos encontramos. Buscamos ayudar al crecimiento integral y sanación física, emocional y espiritual de la gente, a través de talleres y acompañamiento en procesos personales de oración.
“Mi Corazón está colmado de gran misericordia para las almas (…) Oh, si pudieran comprender que Yo soy para ellas el mejor Padre, que para ellas de Mi Corazón ha brotado Sangre y Agua como de una fuente desbordante de misericordia; para ellas vivo en el tabernáculo; como Rey de Misericordia deseo colmar las almas de gracias” Diario de Santa María Faustina (367).
VISIÓN
Respondemos al llamado que Jesús nos hace para compartir con otros la sanación que hemos experimentado.
Deseamos que todas las personas logremos nuestro crecimiento personal, y que sintamos el amor infinito que Dios Padre tiene por cada uno para que las personas al ser plenas y felices, construyan familias y comunidades de amor, erradicando la violencia y viviendo en la paz de Dios.
¿Acaso olvida una madre a su niño de pecho, y deja de querer al hijo de sus entrañas? Pues, aunque ella se olvidé, yo no te olvidaré. Fíjate: te llevo tatuada en la palma de mis manos. Isaías 49, 15-16.
